Tucumán reactiva su infraestructura hídrica: tras 50 años, comienza la construcción del Acueducto de Vipos
El desarrollo de la infraestructura del agua en Tucumán arrastraba un letargo de medio siglo. El último acueducto importante de la provincia se proyectó en 1976; desde entonces, el crecimiento demográfico del área metropolitana presionó a un sistema que operaba al límite. Este escenario comenzó a cambiar con el inicio formal de las obras del Acueducto de Vipos, un proyecto estratégico de 150 millones de dólares diseñado para asegurar el suministro de agua potable en las próximas décadas.
La obra, financiada de manera conjunta por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Gobierno Nacional y la Provincia, demandará una inversión en moneda local que supera los 144.000 millones de pesos. El plazo de ejecución está estipulado en 42 meses (tres años y medio) y los trabajos ya se iniciaron en el territorio a cargo de una Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por las firmas Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A. y José Cartellone Construcciones Civiles S.A.
Radiografía técnica del proyecto
El nuevo sistema correrá en paralelo a la red existente y está planificado para triplicar la capacidad actual de abastecimiento en los sectores más críticos. La obra civil consta de tres pilares fundamentales:
- Captación: Una nueva toma de agua directamente sobre el río Vipos.
- Potabilización: Una planta de procesamiento moderna para garantizar los estándares de calidad.
- Conducción: Un acueducto troncal de 50 kilómetros de extensión.
Para destrabar el trazado de la obra, fue clave la intervención del sector privado mediante la donación de terrenos y la cesión de derechos de paso (servidumbre) por parte de la familia Ruiz, dueña de tierras en la zona de origen.
Población beneficiada e impacto sanitario
El objetivo principal del acueducto es resolver el déficit crónico de presión y cantidad de agua en el norte tucumano. El beneficio directo alcanzará a más de 245.000 habitantes, con capacidad de expandirse al doble en el futuro.
La zona de cobertura prioritaria abarca a:
- San Miguel de Tucumán (zona norte)
- Tafí Viejo
- Villa Carmela
- Tapia
La perspectiva sanitaria: Más allá de la comodidad urbana, el acceso a agua segura es la barrera más efectiva contra enfermedades gastrointestinales y de transmisión hídrica, impactando directamente en la salud de las infancias y adultos mayores en los sectores más vulnerables.
En un contexto macroeconómico complejo, donde la obra pública civil se encuentra bajo la lupa en todo el país, este proyecto se convierte en el mayor desafío de ingeniería hidráulica de la gestión local. El verdadero reto a partir de ahora no radica en el anuncio, sino en el cumplimiento estricto del cronograma de 42 meses para evitar que la inflación y los plazos políticos dilaten una solución que la provincia espera desde hace 50 años.