Crecimiento urbano sin planificación: por qué el Gran Tucumán enfrenta un riesgo crítico de inundaciones
Especialistas advierten que la infraestructura de desagües diseñada en los años 60 ya no soporta el impacto de la impermeabilización del suelo y el avance inmobiliario.
El sistema de desagües del Gran Tucumán opera habitualmente al límite de su capacidad debido a la expansión urbana, la impermeabilización del suelo y una infraestructura hidráulica obsoleta. El Canal Sur es uno de los puntos más críticos de cara a la próxima temporada de lluvias y a un posible evento de El Niño de elevada intensidad.
El diagnóstico pertenece a Hugo Roger Paz, doctor e ingeniero civil, autor del libro “Las inundaciones en Tucumán. Claves técnicas para entender un problema territorial complejo”. El especialista sostiene que los anegamientos en San Miguel de Tucumán y Yerba Buena no responden exclusivamente a lluvias extraordinarias, sino a una combinación de factores donde la intensidad de la precipitación y las modificaciones del terreno son determinantes.
Durante 2026 se registraron lluvias importantes tras un periodo de sequía, un contraste que hizo que varias tormentas fueran percibidas como excepcionales pese a mantenerse dentro de rangos habituales. El verdadero problema surge cuando el agua impacta en una superficie profundamente modificada. La escorrentía generada en el piedemonte de la Sierra de San Javier desciende a través de canales como el Caínzo y el Yerba Buena hasta desembocar en el Canal Sur, aprovechando la pendiente natural.
Sin embargo, esta red fue proyectada en la década de 1960, cuando la cuenca estaba ocupada por quintas y terrenos permeables capaces de absorber gran parte del agua. La posterior urbanización de Yerba Buena y el piedemonte redujo esa capacidad de infiltración. Hoy, calles, viviendas y pavimentos aceleran el flujo superficial hacia los canales.
Paz identifica tres problemas estructurales en el Canal Sur: dimensiones calculadas para una cuenca diferente, una recepción masiva de aportes pluviales urbanos y restricciones físicas como sedimentos, residuos y puentes con sección insuficiente, especialmente en el cruce con la avenida Roca. Modelaciones de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la UNET confirmaron que la red opera habitualmente sobrecargada.
Frente a la posibilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una categoría muy fuerte, las tareas de limpieza resultan insuficientes. El especialista concluye que se requieren intervenciones estructurales y un rediseño de la infraestructura acorde al crecimiento metropolitano para evitar que las lluvias ordinarias sigan paralizando el sur de la capital.
¿Considerás que las obras actuales en los canales podrán evitar anegamientos graves durante las próximas tormentas?