Jaldo supera el 50% de intención de voto y consolida una ventaja de casi 19 puntos sobre Catalán
Un sondeo de la consultora Hugo Haime & Asociados ubica a la fórmula oficialista al frente con el 50,1%, impulsada por el peso del interior y la aprobación de la gestión provincial, frente al 31,2% de La Libertad Avanza, que da pelea en los centros urbanos y sectores medios.
El tablero político tucumano exhibe una marcada polarización de cara al próximo turno electoral. De acuerdo con el último relevamiento de opinión pública de la consultora Hugo Haime & Asociados —elaborado sobre 800 casos domiciliarios con un margen de error de ±3,54%—, la fórmula oficialista encabezada por el gobernador Osvaldo Jaldo y Miguel Ángel Acevedo lidera las preferencias con el 50,1% de la intención de voto. En segundo lugar se posiciona la propuesta de La Libertad Avanza (LLA), integrada por Lisandro Catalán y Molinuevo, que alcanza el 31,2% con el respaldo directo de la Casa Rosada.
La brecha de 18,9 puntos porcentuales entre ambos binomios deja prácticamente sin margen a terceras alternativas. La Unión Cívica Radical (UCR), con Mariano Campero y José Cano, se ubica en un distante 6,4%, seguida por Fuerza Republicana (Ricardo Bussi y Gerardo Verón Guerra) con el 4,3% y el Frente de Izquierda (Ariel Arréguez y Martín Correa) con el 2,0%. Los votos en blanco y nulos representan el 3,5%, mientras que los indecisos apenas llegan al 2,7%.
La fractura territorial: el contraste entre la capital y el interior
El análisis geográfico expone dos realidades electorales claramente diferenciadas en la provincia:
- Zona Centro (San Miguel de Tucumán y área metropolitana): Se observa un virtual empate técnico. Jaldo cosecha un 38,2% frente a un competitivo 37,9% de Catalán.
- Zona Oeste: El oficialismo amplía la diferencia al alcanzar el 50,4% contra el 30,3% del espacio libertario.
- Zona Este: Tradicional bastión del peronismo tucumano, donde el actual mandatario provincial arrasa con el 66,4% de los sufragios, casi triplicando el 23,1% obtenido por la oposición nacional.
Brecha socioeconómica y generacional
La composición del voto refleja perfiles sociales muy contrastantes. El respaldo a Jaldo se afianza en las bases populares: logra su pico máximo en el estrato «Bajo Bajo» con un 61,6% y se mantiene en un 48,3% en el sector «Bajo», aunque desciende al 32,0% en la franja media y al 15,4% en el segmento «Medio Alto».
Por el contrario, la candidatura de Catalán crece de manera sostenida en los sectores de mayores ingresos: lidera con el 44,6% en el nivel «Medio» y trepa al 49,1% en el «Medio Alto», sacándole allí más de 33 puntos de ventaja al oficialismo.
En el plano demográfico, el voto libertario está marcadamente masculinizado (36,4% en hombres versus 26,3% en mujeres), mientras que el peronismo muestra paridad de género (49,4% y 50,7%, respectivamente). En cuanto a las edades, Catalán da su pelea más reñida entre los jóvenes de 16 a 29 años (38,1% contra 46,5% de Jaldo), pero cae al 9,8% en mayores de 65 años, franja donde el gobernador alcanza su récord con el 67,4%.
El impacto de la gestión y el nivel de conocimiento
El clima electoral tucumano está condicionado por la evaluación de las administraciones nacional y provincial. En el distrito, la gestión del presidente Javier Milei registra una desaprobación del 57% frente a un 40% de aprobación, sumado a un 67% de malestar por el recorte de fondos a la provincia. En ese segmento crítico con la Casa Rosada, Jaldo concentra el 70,6% de los votos.
En el orden local, el gobierno provincial mantiene una aprobación del 58% (contra un 38% de rechazo), donde el 75,4% de quienes respaldan su gestión ratifican que volverán a votarlo.
El nivel de instalación sigue siendo un factor determinante: mientras Jaldo cuenta con una imagen positiva del 66,3% (33,7% negativa), Catalán registra un 32,3% positiva, 18,2% negativa, pero afronta un 17,4% de desconocimiento y un 32,1% de valoración regular, lo que marca el desafío de la oposición para recortar distancias en el interior de Tucumán.