Revocaron la prisión domiciliaria a Javier «Chuky» Casanova tras un procesamiento por 50 kilos de cocaína
La Justicia Federal de Tucumán dio marcha atrás con el beneficio luego de que un juez de Jujuy le dictara prisión preventiva por tráfico de estupefacientes.
La situación procesal de Javier «Chuky» Casanova sufrió un vuelco determinante en los últimos días. Señalado por las autoridades como uno de los principales operadores del narcotráfico en la provincia, el imputado pasó de aguardar la colocación de una tobillera electrónica para cumplir arresto en su vivienda a quedar a la espera de un cupo en una cárcel del Servicio Penitenciario Federal.
El detonante del cambio de rumbo provino del fuero federal de Jujuy. Un magistrado de esa jurisdicción dispuso el procesamiento de Casanova con 30 días de prisión preventiva en el marco de una investigación por el secuestro de un cargamento de 50 kilos de cocaína que, de acuerdo con la pesquisa judicial, tenía al tucumano como destinatario. Ante esta novedad, el juez federal local José Manuel Díaz Vélez, con el aval del fiscal Rafael Vehils Ruiz, consideró que el peligro procesal aumentó y anuló la orden de detención domiciliaria concedida previamente.
La causa arrastra un extenso recorrido. El año pasado, la fiscalía provincial de Narcomenudeo a cargo de José Sanjuán declinó la competencia tras hallar indicios de maniobras a gran escala. Ya en el fuero federal, Casanova fue procesado por presunta infracción a la ley de estupefacientes. A fines de julio, el acusado pactó un acuerdo de juicio abreviado donde reconoció la tenencia de la droga secuestrada en Tucumán, aceptó una pena de tres años de cumplimiento efectivo, el decomiso de bienes valorados en 150.000 dólares —entre ellos una camioneta Ford Raptor y motos de alta gama— y la donación de dos millones de pesos a un hospital público; convenio que aún no fue elevado a juicio por existir apelaciones pendientes.
El escenario se tornó más complejo a raíz de presuntas anomalías en la custodia del interno. Semanas atrás, el Servicio Penitenciario tramitó un permiso para trasladar a Casanova al Hospital Avellaneda por afecciones prostáticas ante una jueza provincial, omitiendo la intervención de la Justicia Federal. La maniobra fue detectada y frenada a tiempo por Díaz Vélez, sumando sospechas de connivencia y riesgo de fuga, a lo que se agregaron antecedentes sobre una salida previa de 12 horas en 2025.
Debido a la escasez de plazas en los penales federales de la región del NOA, las autoridades penitenciarias gestionan su derivación hacia una unidad carcelaria en la provincia de Buenos Aires.
Frente a las reiteradas fallas de control y los intentos de sortear a los jueces naturales de las causas, ¿considerás que las cárceles federales son la única garantía real para evitar fugas y privilegios en causas de narcotráfico?